
Mi Reina del Rock
Almería no se cambiaAlfredo Latorre
Almería es mucho más que un lugar en el mapa. Es una forma de vivir, de compartir y de sentir una tierra que deja huella en quienes la conocen.
“Almería no se cambia” celebra su identidad, sus costumbres, su gente y ese orgullo de pertenecer a una tierra que no necesita parecerse a ninguna otra.
Una composición de Alfredo Latorre incluida en Mi Reina del Rock y la primera grabación conjunta en estudio de Alfredo Latorre y Los Latidos.
Publicada el
La canción, palabra a palabra
Letra
Hoy es sábado en la tierra
donde el sol nunca se apaga,
me esperan unas cervezas
con escarcha bien helada.
Los colegas ya están listos,
nos juntamos a brindar,
y entre tapa y carcajada
la alegría es natural.
Tapas de todas las formas,
de la tierra y del coral,
Almería está salpicada
de placeres sin igual.
Que si migas, que si bravas,
que si pescaico pá gozar,
¡y en cada esquina una historia
que te invita a regresar!
¡Ay, mi Almería no se cambia!
Ni por oro, ni un palacio,
tiene el alma de los buenos
y la juerga por mandato.
Donde el tapeo es leyenda
y la amistad es ritual…
quien la prueba, ya lo sabe:
¡esto es gloria terrenal!
Entre cañas y guitarras
revientan las emociones,
el desierto fue pantalla
de grandes producciones.
"El bueno, el feo y el malo",
"Lawrence" bajo nuestro sol,
Indiana en su cruzada
y Cleopatra en su esplendor.
¡Ay, mi Almería no se cambia!
Ni por Hollywood ni tronos,
tiene playas de cristal
y unos pueblos que son oro.
Donde el tapeo es leyenda
y la amistad es ritual…
quien la pisa, se enamora:
¡esto es gloria terrenal!
Aquí el tiempo no se escapa,
se saborea entre risas,
y el que viene con prisas
se termina por quedar…
¡Ay, mi Almería no se cambia!
Ni por un millón de estrellas,
con su gente que te abraza
y sus playas sin igual.
Brindaremos cada finde,
con cerveza y calidá…
¡porque Almería, mi niña,
no se cambia por na'!
¡Ay, mi Almería no se cambia!
Ni por un millón de estrellas,
con su gente que te abraza
y sus playas sin igual.
Brindaremos cada finde,
con cerveza y calidá…
¡porque Almería, mi niña,
no se cambia por na'!
